Mi mayor debilidad fue el recordar a mi grupo la transcendencia de su trabajo, tengo mucha confianza al momento de ver su trabajo por primera vez, al comienzo, ya después no se los vuelvo a recordar y a analizar, corregir.
Lo dejo a la suerte y la verdad debo invertir más tiempo en recordarles a mis colaboradores con frecuencia y auténticamente, el impacto de su labor, dado que constituye una poderosa herramienta para influir positivamente en ellos y hacerles sentir más orgullosos de su trabajo y propiciar un incremento sensible en sus capacidades y su rendimiento.
